Filosofía Krishnamurti
Krishnamurti era un filósofo y orador indio que se dedicó a promover la comprensión y la transformación individual y colectiva a través de la práctica de la meditación y la reflexión. Su mensaje principal es que cada individuo tiene la capacidad de liberarse de los patrones mentales y emocionales que limitan su potencial y le impiden vivir de manera plena y satisfactoria.

- «la libertad es el objetivo final de toda búsqueda espiritual, y es la clave para vivir una vida auténtica. Esta libertad no es algo que se pueda alcanzar a través de una creencia, una ideología o un sistema de pensamiento, sino que se debe encontrar a través de la observación y la comprensión de uno mismo»
Para alcanzar esta libertad, Krishnamurti sostenía que era necesario abandonar todos los prejuicios y expectativas, y estar dispuesto a mirar la realidad tal como es, sin filtros ni interpretaciones. Esto requiere una mente abierta y una actitud de no saber, que nos permita estar dispuestos a aprender y a cambiar continuamente.
El «yo», quien es?

- » El «yo» es una construcción mental que surge de la identificación con nuestros pensamientos, emociones, cuerpo y nuestro papel en la sociedad. Esta identificación nos hace creer que somos algo separado y limitado, y nos impide ver la realidad de manera objetiva y completa. «
Para liberarnos de esta identificación y alcanzar la libertad, debemos estar dispuestos a renunciar al «yo» y a todas las ideas y creencias que lo sustentan. Esto no significa negar nuestra existencia o negar nuestras necesidades y deseos, sino liberarnos de la identificación con ellos y verlos como fenómenos transitorios y cambiantes, sin adherirnos a ellos ni rechazarlos.
Otra idea importante es la de la comprensión profunda de uno mismo y del mundo que nos rodea. Esta comprensión es el resultado de la observación y la reflexión sinceras y profundas, y es la clave para liberarnos de los patrones mentales que nos limitan. La comprensión es un proceso continuo y dinámico, que requiere estar atentos y dispuestos a aprender y a cambiar constantemente.
Esto significa que debemos estar dispuestos a cuestionar todo lo que creemos saber y a dejar de lado las ideas preconcebidas y las interpretaciones previas. Esto nos permite ver las cosas tal como son, sin distorsiones ni filtros mentales, y nos permite comprender la realidad de manera más profunda y completa.
La comprensión también implica una actitud de aceptación y no juicio hacia uno mismo y hacia los demás. Esto significa que debemos estar dispuestos a ver nuestras propias imperfecciones y limitaciones sin rechazarlas ni intentar cambiarlas, y a aceptar a los demás tal como son, sin juzgarlos ni intentar controlarlos.
Además, Krishnamurti sostenía que la comprensión verdadera solo puede ser alcanzada a través de la práctica de la meditación y la reflexión. Para él, la meditación es una herramienta poderosa para quietar la mente y ver las cosas de manera más clara y objetiva. La meditación también nos permite estar presentes y atentos a lo que está sucediendo en el momento presente, sin distracciones ni juicios.
Una forma de comprobarlo es preguntarnos:

¿Puede haber meditación si hay meditador?
La observación de esta pregunta con la seriedad que merece puede arrojarle luz a la verdad detrás de su verdadero ser.
En resumen, cada individuo tiene la capacidad de liberarse de los patrones mentales y emocionales que lo limitan y de vivir de manera plena y satisfactoria. Para alcanzar esta libertad, debemos estar dispuestos a abandonar todos los prejuicios y expectativas, a mirar la realidad tal como es y a comprenderla profundamente a través de la observación y la reflexión. También debemos estar dispuestos a renunciar al «yo» y a todas las ideas y creencias que lo sustentan, y a aceptar y comprender a nosotros mismos y a los demás tal como son. Esto requiere una mente abierta y una actitud de no saber.
en relacion a la filosofía de Krishnamurti, Alejandro hijo de Alcayna creó un escrito maravilloso que merece la pena leerse, y en el canal de Ángel podéis escuchar su lectura.
